El pasado mes de Septiembre estuve una semana en las ciudades Budapest y Praga, en el centro de Europa.
Los tres primeros días los pasé en Budapest, en el Hotel Ventura, bastante alejado del centro y no merecedor de las tres estrellas que luce en su entrada. La ciudad de Budapest es bastante grande, por lo que tienes que moverte en transporte público, yo lo hice en tranvía y metro, que son las opciones más baratas.
En Budapest hay mucho que ver, para mi lo imprescindible es lo siguiente:
El parlamento de budapest
Los baños termales Szechenyi
Las vistas desde el bastión de los pescadores
La calle Vaci, la zona comercial
Las vistas desde el Palacio real por la noche con subida por funicular
Aparte de las imponentes iglesias, museos y sinagogas. Decir que allí a las 7:30 está casi todo muerto, excepto las zonas más turísticas como la calle Vaci.
Impresiona el río Danubio y su anchura, así como los puentes que lo sortean, en especial el de las Cadenas y el Puente de la libertad.
Os dejo unas fotos que tomé de Budapest:
El puente de las cadenas sobre el río Danubio
Vitas del Palacio Real y el Puente de las Cadenas
El parlamento de Budapest
Puente de las Cadenas, el Palacioo Gresham y la Basílica de San Esteban
Budapest merece la pena, una ciudad bastante meláncolica y que añora su antigüo esplendor imperial. También guarda un resentimiento muy profundo a su pasado comunista con constantes referencias a los años grises de la Unión soviética.
Probé la sopa Gulags que merece la pena, así como también merece l pena pasarse por el mercado o pasear tranquilamente por el enorme parque Varosliget donde se encuentra el castillo de Vajdahunyad donde hay representaciones arquitectónicas del imperio húngaro, entre ellas el palacio de Drácula…
Si os gustan los metros tendríes que coger la línea 1 que es una de las más antiguas de Europa.
Al ir a Praga paramos en Bratislava, la capital de Eslovaquia y visitamos su centro histórico bastante bonito.
Praga es una ciudad llena de turistas y tiene motivos suficientes para ello. Su arquitectura, sus puentes y sus calles llenas de color y esculturas empotradas en las paredes de las fachadas hacen de la capital de la república Checa una ciudad preciosista.
¿Qué no debéis perderos?:
El museo judío, en especial el cementerio judío
el Barrio judío
El castillo y los jardines reales
La plaza Wenceslao
El palacio y Jardin de Wallestein
La catedral de San Vito
el Muro de John Lennon
Plaza de la ciudad Vieja
El ayuntamiento de la Ciudad Vieja
El reloj Astronómico tocando la hora
El puente de Carlos
Todo Praga es un museo lleno de turistas. Las fachadas de sus edificios no dejan indiferentes y quedarse bocabierto en la plaza de la ciudad vieja y comtemplar la complejidad del reloj astonómico es muy común entre los que lo visitan por primera vez.
La ciudad Vieja y sus coloridos edificios, la Mala Sytrana y su pequeña venecia, el Castillo y la Catedral de San Vito demuestran que raga rebosa en historia y arte, y una cultura músical referenciada por los númerosas dedicatorios a los diferentes compositores de música clásica, como Mozart, Beethoven…
Os dejo unas cuantas fotos de Praga:
La Plaza Wenceslao, antiguo mercado de caballos
El castillo y la catedral de San Vito, patrón de los bailarines
Panorámica de Praga desde el metrónomo
Recomiendo tomar su bebida medicinal por excelencia, la cerveza Pilsen Urquell y comer en el restaurante en pleno Barrio Judío Kolkovna, muy cerca de la mágnifica sinagoga española.
El paintball es algo muy divertido. Te enfundas en un mono con un chaleco y una mascara con gafas para evitar posibles impactos peligrosos. Las bolas del paintball son de diámetro de medio centímetro más o menos y en el interior hay agua con azucar y colorante del tipo de las gominolas. El arma asemeja a una ametralladora semiautomática de aire comprimido.
Se forman equipos y te sueltan por un monte. Se proponen varios escenarios, y según el objetivo de cada uno deberás matar a lus contricantes. Dos disparos certeros equivalen a muerte.
La verdad es que pensaba que los disparos que impactaban fuera del chaleco iban a doler y mucho, pero sólo sientes un picor que en la dura batalla las endorfinas ayudan a mitigar. Eso sí, forman moratones bastante importantes. Por lo demás muchas risas y una liberación de adrelina muy sana.
Me pareció cuiriosa pero a la vez lógica la recomendación del dueño del Karting que es solamente un juego y que no quería ver peleas de verdad, pues parece ser habitual encontrarse con personas que se toman bastante en serio dicha batalla.
Luego tocó la comida y nos sirvieron un tabla de embutidos y churrasco que con el ejercicio físico entró como si fuera agua. Estaba todo correcto y os dejo una fotos que tomé de los yantares.
Tabla de embutidos kartin cabañas raras
Churrasco en el Karting Cabañas Raras
Después de la comida tuvimos carrera de kars. Consistía en quince minutos de cronometraje, 1º manga (10 vueltas al circuito) y la segunda manga (10 vueltas al circuito) y definitiva. En total unos 40 minutos en un circuito de 1 kilómetro de largo y creo recordar 6 metros de ancho de pista.
Los karts eran muy rápidos, por lo que pude saber sin comparación a los de otros kartings más cerca de la capital leonesa. Realmente impresiona la velocidad que alcanzas que se acrecienta que estás a muy baja altura. La toma de curvas, el ruido del motor y la vibración del propio kart hace que sea una expriencia muy emocionante.
Tardé en saber cual era el límite del kart en las curvas para no hacer trompos, pero una vez que le coges los límites del aparato el pilotaje es muy sencillo.
Los que vigilan la carrera suelen cabrearse más de lo que sería lógico por cualquier cagada que hicieras, salirte de la pista o chocar contra otro kart, más bien es para acojonarte y evitar posibles accidentes menos inocentes.
Al final los tres primeros se suben a podium, te ponen el himno nacional y abren cava como en las carreras de fórmula uno.
Os dejo un video que grabé del circuito de karting de cabañas raras:
En resumen, el pack paintball comida y karts es una buena opción para pasar un día diferente y lleno de emociones en este karting de cabañas raras. Dicho pack costo 70 euros y comparado con otras ofertas en la provincia de León merece totalmente la pena.
El hotel de la moncloa de San Lázaro, situado en la comarca leonesa de El Bierzo, en la localidad de Cacabelos muy cerca de Ponferrada fue un antiguo hospital y Ermita que posteriormente fue reconvertido en una palloza y luego en lo que es hoy, una fantástica edificación berciana en el cruce del Camino de Santiago y el Camino Real.
El restaurante tiene una decoración cuidada al mínimo detalle, donde la piedra y los apreos y utensilios de siglos anteriores trasladan al comensal a tiempos pretéritos. El Salón del Café fabuloso, con mesas y sillas ambietadas en dichas épocas con un techo de vigas de madera y alta techumbre.
La habitación donde me hospedé sigue el criterio del resto de estancias del Hotel. Decoración antigua y mobiliaria de la época. Techo inclinado pues es el propio tejado y ventanas salientes cuya vista puede decepcionar comparado con el interior. El Jacuzzi que tiene en el baño es lo único moderno junto con la Televisión plana, ésta última no pega ni con cola.
El Jacuzzi es de fácil utilización y rápida relajación. Para los pobretones que no tienen algo así a menos de 3 metros de su cama, la sensación de bienestar puede rozar lo incalculable.
También se pueden disfrutar de una galería de arte con pinturas y demás expresiones artísticas.
Me beneficié de la oferta de fines de semana que tiene el hotel. Pasé la noche del viernes y el sábado, con cena, café completo y desayuno por sólo 150 euros. En el café pudimos disfrutar de un concierto de una banda que hacía versiones antiguas de boleros.
Os dejo algunas fotos y videos que tomé de este hotel muy recomendable y de capricho.
Este fin de semana estuve en la Moncloa de San Lázaro, mañana si tengo tiempo hablaré de la habitación y del resto de estancias del hotel. Hoy me centro en la gastronomía, en concreto de la cena y del desayuno.
Dentro de la oferta que tenía en el hotel probamos un menú degustación que consistía en una tabla de embutidos con los famosos pimientos del Bierzo, un empanada de botillo con patata y costillas con patatas. De postre un delicioso yogurt con castañas y miel. La tabla de embutidos estaban muy ricos al igual que los pimientos. La empanada no me resultó tan buena como las costillas que por haber llenado el buche no pude terminar. Una pena.
Después subimos a la cafetería y tomamos lo que allí se llama un café completo. Café de puchero increible con cerezas con licor y un chupito.
Al día siguiente tomamos un desayuno antológico compuesto por zumo de naranja natural, café con leche, tostadas con mermelada de frambuesa y manzana (mucho más rica ésta última) y un bizcocho típico del Bierzo.
En resumen me pareció comida de calidad, donde la marca de Prada a Tope siempre está presente.
Os dejo las fotos que tomé de todos estos manjares.
Me hace gracia escuchar que ciertas partes de España tienen más derechos históricos que otros… Cuando visité Medina del Campo dichas afirmaciones parecían más que guasa. De dicha villa visité el Palacio Testamentario y el Castillo de la Mota.
El palacio Testamentario se encuentra en la plaza de la hispanidad de Medina del Campo. En dicho Palacio se firmaron las actas lara el tercer viaje de Colón y lo más importante, murio la Reina Isabel la Católica, dejando pues su testamento en el que hacía heredera a su hija Juana.
No tiene nada que ver con la imagen que tenemos a un palacio. Es más bien una casa antigüa de dos pisos que conserva todavía algunas estancias originales, como la habitación donde murio la reina. Es una visita audio-guiada en la que una serie de videos explicativos y tématicos cuentan toda su historia. Se pueden observar fascímiles de documentos antiguos y el propio testamento.
Impresiona comtemplar la sala donde murió una de las reinas más importantes de la historia de España. Aquella que con su matrimonio con Fernando unió las coronas de Aragón y Castilla. Una cama sencilla, armarios de madera e un incensario son algunos de los objetos que se pueden encontrar en la habitación en el que se respira historia.
El pasado fin de semana estuve visitando el Castillo de la Mota, en Medina del Campo, Valladolid. Su torre de homenaje impresiona y parece que está exagerado con el resto de la construcción. De estilo mudejar fue construido en 1433 y es de estilo mudejar. En su patio interior, realmente bonito podemos entrar en las estancias, actualmente ocupadas por aulas para cursos. En siglos anteriores fue una prisión. Entre sus huéspedes destacables se encuentra Cesar Borgia, que escapó mediante una soga.
Aquí os dejo algunas fotos que tomé de este castillo realmente impresionante:
El palacio de Salinas ubicado a cinco kilómetros de Medina del campo es una majestuosa edificación de 1912 de estilo claramente inglés victoriano.
Nada más entrar impresiona su fachada en combinación con el jardín lleno de esculturas y un estanque perpendicular.
Me gustó mucho la escultura que tenían justo enfrente de la entrada principial llamada Apollo, The offering.
Como íbamos a visitar a mi abuela comimos en una de las salas disponibles, de enormes techos y altas ventanas. Para ser un menú del día me pareció bastante caro, 25 euros por persona. Tomé un salpicón pasable, una caldereta de lechazo… que más bien era champiñones con cordero y una tarta de fresa un tanto glacial.
Salpicón
Caldereta de Lechazo
Tarta de Fresa
Recomendaría no comer en el palacio, pero sí echar un vistazo a su jardín y a las exposiciones sobre escultura que tengan. Contemplar la fachada es una verdadera delicia pues te trasladará a la campiña inglesa victoriana.
El pasado fin de semana estuve por Gijón y el amigo Lucio nos llevo a cenar a la sidrería Celorio, en Gijón, Asturias. El sitio era ruidoso, recordaba a las tascas antiguas: multitud de gente bebiendo y gritando, pero se hizo soportable por lo rico de las raciones que pedimos y la sidra. Creo recordar que pedimos revuelto de gulas, chorizo a la sidra, chipirones, croquetas y calamares, todo regado por 4 botellas de buena sidra que escanciaban los camareros y un buen postre. Entre los cuatro que éramos pagamos 50 euros.
Un buen lugar si queréis ir de raciones y sidra en Gijón. Os pongo algunas fotos de las raciones y la sidra.
Revuelto de gulas, sidrería Celorio Gijón Asturias
La universidad laboral de Gijón, reconvertida en un espacio para eventos y museos impresiona a primera vista. Nada más entrar no encontramos con un bello patio corintio de enormes columnas.
El patio interior deslumbra, recuerda a la plaza de San Marcos de Venecia. Una universidad encerrada en si misma, da a entender al visitante que puede sobrevivir sin necesitar a nadie, una fortaleza colosal de obvios tintes franquistas.
La iglesia, desacralizada en la actualizad, conserva la mayor cúpula ovalada de europa, y uno no deja de preguntarse como narices se sostiene.
El teatro reformado posee una de las mejores acústicas de España debido a su orientación y técnicas modernas. Merece la pena observar la sala de pinturas, un intento de emular a la capilla sixtina pero que por razones operativas y de ingenio no pudo acabarse. En sus frescos se pueden ver la historia de la Universidad Laboral. Un regalo del franquismo a los hijos de las familias pobres que no podían costearse las matrículas de las universidades comunes.
La universidad está plagada de leyendas, fruto de las historias de los númerosos alumnos que ocuparon sus habitaciones.
Como colofón a la visita, la subida a la torre impresiona al más pusilánime. Desde allí arriba se podrá ver toda la magnitud del edificio, como unas impresionantes panorámicas de Gijón.
Os dejó unas fotos que tomé durante mi visita:
Patio corintio de la universidad Laboral
Patio interior de la Universidad Laboral
Patio de la universidad laboral desde la Torre
Panorámica de Gijón desde la torre de la Universidad Laboral
No hace falta hacerse 9 horas de avión para visitar unas playas de otro mundo. En menorca tenemos una parte del paraiso. Estuve durante unos días allí y quedé sorprendido por lo cuidado que estaba todo, sus playas de azul turquesa y sus coloridos pueblos y ciudades. Aquí tenéis los enlaces hacia algunas fotos que tomé:
Interesante conocer las ciudades de Mahón y Ciudadela, como también los restos prehistóricos de Talatí de Dalt y el Faro de Faváritx donde tomé esta foto.