Manuel Chaves Nogales fue un periodista de principios del siglo pasado. Estando en París conoció al bailaor flamenco juan Martínez que le contó sus vivencias durante la revolución bolchevique rusa. Atrapado en un país conmocionado el bailaor sobrevive en medio del hambre, la guerra y una revolución mucho menos romántica de lo que suele tener de ella misma.
Las carencias que vive el pueblo son manifiestas en los abusos de poder de ambos bandos. Y nunca en otro libro se explica mejor como tanto unos como otros son la misma calaña, blancos que rojos hacen la guerra para obtener el poder a costa de las miserias del pueblo. Juan Martínez hará todo lo posible por sobrevivir. Cuando ganaban los blancos como croupier, y cuando ganaban los rojos como trabajor afiliado al sindicato de artistas.
Muertos de hambre en las calles, asesinatos en masa del ejercito ruso, genocidios de los blancos contra los judios, una verdadera pesadilla que pone de manifiesto lo absurdo de una revolución que trajo más pena que bienestar a la sociedad rusa y que, admirada por sectores de la izquierda occidental ha sido maquillada y presentada como una necesaria acción de sangre.
Después de ver tantos time lapse de ciudades tan enormes y bonitas, parece que es el furor, yo hice una sobre Villacil de la sobarriba, un pueblo cerca de León capital.
Mis primeros pinitos con una nikon coolpix s200. Fotos a intervalos de 30 segundos.
Es una serie de 4 temporadas sobre dos hermanos que tratan de sobrevivir a una trama oculta que implica al gobierno de los Estados Unidos. Nunca he visto una primera temporada tan trepidante como la de Prison Break. El problema de esta serie que mantener la tensión durante 3 temporadas más puede llegar a cansar, y es lo que me ha sucedido a mí. Existen bajones notables en las siguientes temporadas a excepción de la última cuyo desenlace despierta el interés del espectador.
Los hermanos Michael Scodield y Lincoln Burrows tendrán que luchar contra una extraña organización que ha utilizado al último hermano como chivo expiatorio. La inteligencia de Michael tendrá que verse sometida a un juego de cartas que le permita sobrevivir a la propia cárcel y salir de ella con su hermano.
Existen otros personajes que merecen la pena destacar como el pederasta T-Bag que dará mucho juego a lo largo de las temporadas, un personaje odioso que en ocasiones puede resultar hasta simpático. Interesante el cambio que sufre el agente del FBI Alex Mahone a través de las temporadas de las series. Por último, Fernando Sucre, el compañero de celda de Michael Scofield que se convertirá en su amigo fiel.
Quizás la primera temporada haga merecer la pena esta serie de acción. Michael Scofield pertenece a aquellos personajes sobrehumanos que encuentran soluciones extremas en momentos extremos.
Con un final que dejará a todos los seguidores con un sabor entre dulce y amargo donde los finales felices son relativos, algo que quizás también merezca la totalidad de la serie.
Inquietante película sobre la condición humana. En una época sin luz ni esperanza, y sin ningún medio de vida donde la moral pierde su sentido en favor de la supervivencia, una ligera brisa humanidad todavía se percibe en un padre y un hijo en busca de un lugar mejor.
Viggo Mortensen borda un papel duro en el que trata de proteger a su hijo de la desesperación y la violencia que solo una tierra yerma trae consigo. No se vislumbra un final feliz, tal vez no lo tenga. Es el final de la película una esperanza sin futuro, una esperanza no de supervivencia, sino de decencia humana. Una salvación de nuestra raza antes de extinguirse, donde tal vez nuestro último acto como especie sea la redención, un acto bueno.
Las flores se suelen hacer por época de santo Tirso, San Blas y por época de carnaval, un dulce típico de León de la zona de la Sobarriba. Están elaboradas con Harina huevos leche y aceite de oliva. A mi abuela se le da bien y aquí tenéis una foto de ellas.
El Mongogo planet es un atípico restaurante de comida Mexicana en León. Su decoración es una mezcla de gótico con tintes terroríficos que se cubren con cárteles y pinturas en todas las paredes del local.
La verdad que la comida está buena pero huno tres cosas en el trato que no me gustaron. Con uan semana de antelación reservé una mesa para cuatro personas en el comedor de no fumadores y me dijeron que sin problema. Cuando llegué las palabras se las habñia llevado el viento y me pusieron en el pasillo del bar con tropecientas personas alrededor. No valió quejarse. En segundo lugar la mitad de la carta no la tenían, incluído por lo que es famoso el restaurante, el Zombizumo y ningún postre. Por último la vuelta al pagar no me la devolvieron aunque tuviera intención de dejar lo que quedaba, (que pensándolo bien no se lo merecían).
Por lo demás la comida estaba muy bien preparada y el precio es asequible por la mayoría de los mileuristas. Destaco los nachos Go Go y los burritos Hell Mex.
Acostumbrados a la maestría adaptativa de obras literarias de Clint Eastwood, no me ha sorprendido esta película por su calidad. Emocionante cuyo clímax final en el partido de rugby es de una calidad magnífica.
Morgan Freeman borda el personaje de Nelson Mandela. Un lider que en la época de su liberación intenta conciliar a dos pueblos que comparten una misma tierra. Su instrumento el equipo de rugby, su aliado, el capitán del mismo, un tremendo Matt Daemon impresionado por la lucidez de su líder negro.
En esta película se refleja lo complicado de una sociedad rota, cómo Mandela calmó los ánimos de revancha entre los negros y concilió sus temperamentos en un esfuerzo común: Construir un país.
El Rugby es un canalizador de emociones y sensaciones cuya razón se esconde en un ánimo de evitar más sangre y desolación que todavía a día de hoy, falta mucho mucho por conseguir.
Momento anecdótico es encontrarse en la película con un Hyundai Getz en una película ambientada en el año 1995.
El restaurante Tierra Astur está frente a la playa de poniente de Gijón en los bajos de uns edificios que simulan barcos. Con una decoración particular llena de botellas de sidra en la pared son expertos en comidas típicas asturianas y en especial sirven unas tablas que quitan el hipo. No es demasiado caro pero tampoco esperen gangas. De entrantes pedimos unos chorizos a sidra buenos, pero la reina de la noche fue la tabla cantábrica de marisco y pescado que ocupaba toda la mesa. De acompañamiento una sidra de Zapico que entraba como el agua y para finalizar unos postres, a destacar la tarta de la abuela.
Os dejo unas fotos de la comida:
Chorizo a la Sidra del restaurante Tierra astur
Sidra Zapico
Tabla cantábrica Del restaurante Tierra astur
Interior del Restaurante Tierra Astur
Tarta de la abuela
La verdad que merece la pena este lugar, comes barato y bien, aunque el pulpo de la tabla estaba un poco duro pero aceptable.