Las cabezadas de la ciudad de León se remontan a la edad media del reino de León. Dícese que hubo una gran sequía y que sacaron los restos del santo ilustrado San Isidoro de Sevilla en procesión para implorar agua. A la altura de la Virgen del Camino los restos pesaron tanto que tuvieron que dejarlo en el suelo y empezó a llover como nunca antes. La reina Urraca mando a dos mozos que recogieran los restos del santo y los llevaran a la Basílica de su mismo nombre.
Debido al milagro el pueblo de León llevó ofrendas, entre ellas un cirio pascual a la Basílica. Los hermanos de la Basílica y la corporación municipal tuvieron una trifulca ya que los ciudadanos decían venir por voluntad propia y los clérigos obligados por el milagro. Aquello quedó en tablas y fue repetido durante los años hasta ahora.
Aquí tengo algunas fotos de las Cabezadas que tomé:



