Interesante y sesuda película de Haneke en blanco y negro sobre las fuentes del nazismo alemán. Un nazismo que se crío entre la hipocresía y la atrayente violencia que nace entre los adolescentes reprimidos. Se plantean serias dudas sobre el valor ideológico del nazismo y se refuerza su valor instintivo y oculto. Unas sociedades marcadas por leyes no escritas de una moral equivocada.
Con una fantástica fotografía y en ocasiones demasiada lenta, la película nos refleja una intrahistoria voraz, un pequeño mounstro que se abrirá paso y buscará los culpables en su designio. La fatalidad de los débiles y la lucha de los violentos por desquitarse de sus miedos de la infancia.
Deja un regusto a cíclico que pone los pelos de punta, una imparable maldad volverá a crecer hasta morir en una catarsis sangrienta.
No apta para aquellos que busquen puro entretenimiento.
