Es un burguer que pasa desapercibido y que tiene más año que matusalén. Lo recuerdo desde que era pequeño porque el ventilador de la entrada expulsaba el olor a carne cocinada de las hamburguesas. Está al lado del Instituto de secundaria Padre Isla en la Avenida de la Facultad de Veterinaria, en León.
El esfuerzo que debería dedicar al cuidado e imagen del propio local y la buena amabilidad la dedican solamente a la elaboración de una exitosa hamburguesa de tamaño considerable. La foto que está abajo da muestra de su enormidad. Retratamos la Bomba, un combinado hipercalórico de mayonesa, ketchup, pepinillo , jamón york, huevo frito lechuga y cebolla, por cierto la carne parece carne.
Para dos personas con agua cuesta apenas 10 euros. Eso sí, no sabe uno como empezar la hincarle el diente.

