Will Smith protagoniza un superhéroe atípico, borracho y un destrastre salvando víctimas. En uno de sus costosos salvamentos, suele destruir el asfalto y los edificios cercanos, quita de en medio a un coche que se encuentra en las vías en donde se encuentra un asesor de imagen que le cambiará la vida.
Es una película que sus primera hora está muy bien. Te ríes y ves caricaturizado el mundo de los superhéroes. No obstante al final se deshincha incluyendo un argumento dramático sobre el amor inmortal e imposible.
Recomendable si lo que quieres es ver una Película de superhéroes diferente.
Momentos a descatar: Hancock sale de casa de su asesor de imagen y todos los vecinos se quedan mirándole. Con expresión resacosa y voz ronca les espeta un divertido: ¿Qué miráis? hijos de puta.
