Película subvencionada por el gobierno ruso para arraigar el nuevo día de la nación el 4 de noviembre en vez de la Revolución de Octubre comunista. Se nota que se gastaron un porrón de dinero para efectos especiales y extras, pero no ha resultado atrayente.
Si algo puede enganchar al espectador español es la actuación de Ramón Langa en su papel de Álvaro Borja, caballero mercenario hispano.
Básicamente narra la historia de como la dinastía Romanov consigió el poder en la rusia zarista que tenía como enemigos a los sanguinarios polacos.
Nota: En medio de la película Ramón Langa canta una nana en gallego…
No merece la pena.
