Delicioso y enigmático relato breve de Thomas Mann. En esta obra caben muchas interpretaciones. La mía tiene tintes claramente políticos. Esta obra fue escrita justo antes de la segunda guerra mundial, cuando el ascenso de lo totalitarismo fue notable.
Una familia alemana veranean en Torre de Venero, en el Tirreno italiano. Junto con sus hijos asisten al espectáculo de magia del intrigante Cipolla. Thomas Mann intenta hacer un paralelismo entre la magia hipnotizadora del mago, con los argumentos fascistas de la época que encandilan al público.
El Mago Cipolla de carácter prepotente maneja a los espectadores como si fueran muñecos, los hipnotizan y les hace sentir bien, aunque a los ojos de la familia alemana, (¿el propio Thomas Mann?) tiene un transfondo oscuro y peligroso, pues aquella anulación de la voluntad puede encumbrar a seres monstruosos como el propio Cipolla (¿Hitler? ¿Mussolini?).
El momento cumbre llega cuando un joven camarero, Mario, es hipnotizado por el Mago Cipolla. El joven creyendo que el mago es su ansiada amada le besa. el joven, al despertarse se siente avergonzado e indigno. (¿Tan avergonzado e indignos como millones de personas en la época nazi?).
Interesante libro que puede leerse en un día.
