Macerar es una de las palabras más bonitas que tiene el españo. Entre los muchos significados, el que siempre me viene en mente es el de Mantener sumergida alguna sustancia sólida en un líquido a la temperatura ambiente, con el fin de ablandarla o de extraer de ella las partes solubles.
También lo relaciono a una bebida dominicana, mamajuana, que tuve en casa y que consistía en macerar un trozo de madera de un árbol típico de allí, en miel y ron. Es posible que fuera entonces cuando agregué a mi diccionario particular dicha palabra, animado a lo bien que suena.
