Quizás hayan sufrido un colapso viendo tanta bandera española por las calles, o hayan perdido el tiempo pensando que tanto patriotismo roji-gualda significa que íbamos a sacar las tropas y re-ocupar un territorio que consideran casi de las antípodas.
Tal vez dijeron mecachis, cuando Turquía perdió, o se les erizaron las pieles cuando jugadores que consideraban suyos jugaban de forma sublime para un país tirano y represor (traidores). ¡Que tragedia! un triunfo de España, ups, perdón, del Estado español.
¡Fascistas, nacionalistas españoles!- dirán con prontitud para ver si se atenúa la alegría de una victoria deportiva,-.. y debemos seguir combatiendo las hordas de Madrid, debemos volver a las convulsiones que los enfrentan-.
Me alegro por los españoles- dicen algunos, por si la inquisición radical les monta un auto de fe. Algunos se crecen cuando sucede un acontecimiento que engala a España, y hacen el más completo ridículo.