Leo en 1001 cosas que todo el mundo debería saber sobre la Ciencia, de James Trefil, que el primer descubridor del esqueleto del Neanderthal, Franz Meyer, pensó que dicho osario pertenecía a un cosaco que perseguía a Napoleón a través de Europa.
Para explicar sus deformidades, no correspondientes a una persona normal, decía que el cosaco debía tener raquitismo, por eso sus piernas arqueadas, y el dolor que sufría por dicha enfermedad, le hacía tener siempre las cejas levantadas, de ahí su fuerte prominencia en los arcos supraciliares.
