Mark Haddon escribe una atípica novela sobre la investigación llevada a cabo por un chico de 15 años muy especial. Christopher Boone halla muerto un perro a altas hora de la noche y decide averiguar quien ha sido. Esto le lleva a descubrir otros secretos que retratan una sociedad exclava de sentimientos y obligaciones.
Interesantes las reflexiones de Christopher que te hacen pasar por una serie de sentimientos: desde la ternura y compasión hasta la más pura exasperación. Expecialmente destacable sus opiniones sobre Dios, su divulgación sobre el Universo y las matemáticas, siempre con ganas de extrapolar sus conocimientos elevados a las circunstancias más mundanas de la vida.
No deja indiferente y ha sido un éxito de crítica. Para mí tiene altibajos pero merece la pena.
